miércoles, 19 de julio de 2017

MÜKI 34 REFLEJA EL ALBA...



SOUVENIR


Siempre fuimos una familia muy feliz, pero el dinero brillaba por su ausencia. Lo único que nos sobraban eran sonrisas, así que mis hermanos María, Juanito y yo decidimos ganarnos un dinerillo posando para los turistas, como si fuésemos monos de feria. Nuestra pobreza y nuestras ropas pasadas de moda resultaban exóticas para ellos. Quedábamos muy bien como souvenir de una España anclada en el pasado, donde el tiempo se había detenido cien años atrás.

Cansado de posar, Juanito se negó a seguir haciéndolo. “¡Quiero ir a jugar!”, decía a voz en grito. No pudimos convencerlo hasta que llegó mamá. Entonces sonrió a punta de pistola.


Foto: Robert Frank

domingo, 16 de julio de 2017

RENDICIÓN


Abrí la puerta ante tu insistente llamada y me encontré todo un espectáculo. Vi tu cara cubierta de purpurina de colores bajo aquella peluca rosa chicle, a la vez que me susurrabas con voz suplicante la mágica palabra esdrújula “perdóname”.

Lograste que mi boca esbozase una sonrisa seguida de una sonora carcajada. Al recobrar la compostura, tras ese ataque de risa incontrolable, había olvidado los motivos que me provocaron toda una noche temblando, ahogándome entre sacudidas, por aquel doloroso llanto.

Cuando te miro solo puedo pensar en los cálidos besos que suavemente depositas en mi cuello, sobre mi ávido lunar.


(Relato publicado la 2ª semana de julio en https://www.cincopalabras.com/ )