sábado, 16 de septiembre de 2017

DIGNIDAD


Una luz inesperada me ha despertado en plena noche. Escucho una voz desconocida que me dice:

—Tranquilo, que he venido para ayudar

Estoy tan dormido y desorientado, que he de hacer un verdadero esfuerzo de comprensión para entenderlo, aunque por cómo me habla, percibo humildad y compromiso.

Deslumbrado por su luz, no puedo verlo pero, cuando me acerca una bebida y un apetitoso bocadillo, acepto su oferta y le invito a sentarse a mi lado.

Me recomienda que busque refugio, debido a la ola de frío que ha congelado la ciudad.

Por mi personalidad y mis principios, he decidido seguir durmiendo sobre mi cartón.

Relato publicado la 2ª semana de septiembre en
https://www.cincopalabras.com/ )


SUSURROS


Desde que María, mi mejor amiga, me cuenta todos los secretos, se me han abierto los ojos ¡Qué ciega he estado hasta ahora…! 

A partir de hoy, se acabaron los nervios. Cuando se me caiga un diente, ya no volveré a ponerlo bajo la almohada. Sé que no será el Ratoncito Pérez quién vendrá a recogerlo. Tampoco prepararé comida y bebida para los camellos, ni esperaré emocionada que amanezca, para abrir los regalos, la noche de los Reyes Magos. 

Por más vueltas que le doy, no le veo las ventajas. Desde que lo he descubierto, de mi vida ha desaparecido toda la magia.



domingo, 10 de septiembre de 2017

ASALTO FINAL


Nos mirábamos nerviosos los unos a los otros, los cuerpos en tensión, vigilando los movimientos de los demás. Éramos rivales con un mismo objetivo: ser los primeros en asaltar el castillo. El éxito o el fracaso de la misión estaban por decidir, dependería de nuestra astucia.

Emprendí la carrera a toda velocidad para salvar la distancia que me separaba de sus puertas. Conquisté el lugar más privilegiado y comencé a saltar…

(Relato escrito para Reto 5 líneas del blog de Adella Brac
este mes de Septiembre las palabras son: astucia / castillo / nerviosos)



sábado, 9 de septiembre de 2017

DESHIELO


Sin beso de buenas noches ni un buenos días al despertar, amanece nuestra habitación recubierta de hielo, donde nuestra cama es un iceberg que flota a la deriva en un mar de indiferencia y soledad.

Nos sentimos náufragos, hibernando en polos opuestos, incapaces de atravesar la grieta que nos separa. Bastaría el roce de nuestras manos para fundirlo todo, para que el fuego que palpita bajo este témpano arda de nuevo, con el calor de dos almas que nunca se han dejado de amar.

De pronto, sin querer, dormidos, sucede un abrazo inesperado, que pone fin a esta era glaciar.

(Relato finalista en el programa Wonderland de RNE4 blog.rtve.es/wonderland/ el 09/09/2017)



RETORNO EXPRESS


A medida que el tren se aleja, mis pensamientos navegan en la nostalgia de tus ojos. El frío de la distancia va cubriendo mi aliento de nieve por tu ausencia, mientras veo pasar, a gran velocidad, un inhóspito paisaje a través de la ventanilla, como el oscuro presagio de un futuro sin ti.

De pronto, me levanto de mi asiento sin poder controlarme. Salgo disparado del vagón, hasta lograr accionar el freno de emergencia. El convoy se detiene después de un largo y chirriante frenazo. 

Para mi corazón no existe una urgencia mayor que la de regresar a tu lado.


Foto: Juan Felipe López Arbide.

jueves, 7 de septiembre de 2017

LAZOS ROTOS


Jamás olvidarán mis ojos tu sonrisa abierta, iluminando las pecas que estelaban tu nariz, ni tu pelo zanahoria, que al atardecer parecía de fuego. Éramos inseparables, hermanos de aventuras, de risas, de confidencias, que sellamos con sangre, nuestro pacto de fidelidad eterna y silencio.

Luego apareció ella, con miradas que enloquecían el corazón de una manera incontrolable. Despertó las mariposas dormidas en nuestro estómago. Al enamorarnos, nos convertimos en rivales.

Cuando te eligió a ti, me sentí herido y traicionado. Lo siento… no pude evitar que el despecho me cegara, permaneciendo impasible mientras te hundías con tu barca río abajo.


Relato publicado la 1ª semana de septiembre en
https://www.cincopalabras.com/ )



domingo, 3 de septiembre de 2017

TRAS LA TORMENTA


Me sentía segura y a salvo si tú me cobijabas. Mis días se llenaban de luz con el color que irradiaban tus ojos. Escuchaba el tintineo de la lluvia acurrucada en tu abrazo, sin miedo a que me alcanzase la tormenta.

Pero, de pronto, aquel manso viento con el que me envolvías se transformó en huracán. Volaste veloz hacia nuevos horizontes. En tu huida me dejaste caer hecha añicos y soplaste mis cenizas sin ningún miramiento.

Ahora regresas, suave como la brisa, pero ya es demasiado tarde. Solo somos un paraguas para dos mientras llueve silencio.


Foto: Kristina Makeeva